viernes, 5 de febrero de 2010

¿Dónde y cómo colgar el cuadro?


Te gusta un cuadro, lo has comprado y ahora hay que colgarlo en la pared. ¿Dónde y cómo? Te presentamos unos consejos que te pueden ayudar a encontrar un lugar perfecto en el que tu cuadro se presente bien y esté en armonía con la decoración de tu casa.




¿A qué altura colgar el cuadro?
La primera regla: los cuadros no deben colgarse demasiado alto. Se presentan bien a la altura de los ojos, es decir, aproximadamente unos 140 cm encima del suelo.

Las reglas son para quebrarlas, claro:) Si cuelgas un cuadro en una habitación de paredes altas, especialmente en una dónde generalmente estamos de pie (por ejemplo en un corredor o hall espacioso) puedes ponerlo un poco más alto.

En los espacios en los cuales normalmente estamos sentados, la mirada se mantiene más bajo, por lo tanto, vale la pena colgar las pinturas a la altura más baja justamente encima del sofá o la mesa.

Un cuadro puede presentarse bien puesto en un estante o en una cómoda:




¿Puedo ponerlo en el techo?

Hay cuadros creados especialmente para colgarlos en el techo y para miraros desde abajo. Este tipo de decoración puesto sobre un sofá o una cama da un efecto estupendo: cuando estamos tumbados en la cama, en vez de ver la superficie blanca del techo, observamos las nubes o las flores. ¡Es una idea muy interesante para decoración de la habitación infantil!




¿Cómo distribuir los cuadros en la pared?
Toma en cuenta que un cuadro de gran formato se presenta mejor sobre una pared grande porque hay espacio para exponer cada de las piezas por separado. Para poder apreciarlo en toda su plenitud, se aconseja verlo de lejos. Hay que recordar que, por otro lado, una pintura pequeña colgada en la pared grande y vacía puede no tener ninguna relación con la decoración que la rodea. Finalmente recibimos un efecto interesante cuando juntamos los cuadros de tamaño menor dentro de una composición bien distribuida.






Si quieres juntar unos cuantos cuadros en una composición, los diseños deben tener algún elemento en común. Puede ser el tema de la pintura, los colores, el motivo (por ejemplo flores, detalles arquitectónicos, imágenes de París) será perfecto si todos son de la misma técnica de realización (los cuadros impresos y las reproducciones no siempre se presentan bien al lado de las pinturas originales. Es aconsejable, por ejemplo, juntar las fotografías con otras fotografías. Los cuadros que unimos no tienen que ser del mismo tamaño.

Lo más importante es el efecto que procuramos conseguir. Las pinturas combinadas en la misma línea dan sensación de orden y armonía.



Los cuadros de tamaños diferentes se aconsejan colgar por el modo en que los bordes formen una línea.



Al colgar los cuadros encima de la escalera hay que formar una línea (creada por los puntos centrales de todos los cuadros) paralela a la línea de la escalera.



Podemos también tratar un conjunto de los cuadros como un único cuadro y crear de sus bordes, por ejemplo, un rectángulo. Antes de clavar los clavos en la pared, experimenta con varias combinaciones de los cuadros poniéndolos en el suelo.



Escogiendo el lugar para los cuadros, recuerda que tanto la luz del sol como el foco fuerte de la luz artificial o la proximidad del radiador pueden tener influencia negativa en el color del cuadro. Una pintura colgada al lado de la ventana puede perder su intensidad. Para evitarlo y neutralizar la influencia negativa de los rayos solares, podemos proteger la superficie de la pintura con el barniz.

Lo esencial es relacionar el cuadro con otros elementos de la decoración en casa. Por supuesto, todo depende de idea que tienes para el diseño de tu hogar, de la disposición de los muebles, del tamaño de la habitación y de la iluminación.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada